Además de la potencia en vatios, el tipo de panel cambia bastante cómo se instala, cuánto pesa y cuánto dura. Aquí la comparación sin rodeos.
Paneles rígidos: la opción más duradera
Llevan marco de aluminio y cristal templado, igual que los paneles de instalaciones domésticas. Son más pesados y más gruesos, pero también los más resistentes y los que mejor mantienen su rendimiento con los años.
Semiflexibles: ligereza a cambio de vida útil
Sin marco ni cristal, se adaptan ligeramente a superficies curvas y pesan una fracción de lo que pesa un panel rígido equivalente. A cambio, suelen degradarse más rápido, especialmente si acumulan calor por no tener una cámara de aire debajo.
Comparativa rápida
| Rígido | Semiflexible | |
|---|---|---|
| Peso (por 100W aprox.) | 7-9 kg | 1,5-2,5 kg |
| Vida útil esperada | 20-25 años | 3-8 años |
| Resistencia a impactos | Alta | Media-baja |
| Facilidad de instalación | Media | Alta |
Entonces, ¿cuál elegir?
Para una instalación fija de larga duración en el techo, el rígido sigue siendo la opción más sensata a largo plazo. El semiflexible tiene más sentido como panel secundario, portátil, o cuando el peso es una limitación real del vehículo.
En resumen
No hay una respuesta única: depende de si priorizas durabilidad (rígido) o ligereza e instalación sencilla (semiflexible). Muchos vanlifers combinan un panel rígido fijo con uno semiflexible o plegable como respaldo portátil.