Es una de las especificaciones técnicas que menos se explica al comprar, y sin embargo puede determinar si tus aparatos funcionan bien o directamente no arrancan.
Qué diferencia hay entre ambas
La corriente que sale de un enchufe normal es de "onda senoidal pura", una curva suave y constante. Un inversor de onda pura reproduce esa misma forma; uno de onda modificada la aproxima con una señal más "cuadrada", más barata de producir pero menos fiel a la corriente real de la red.
Qué aparatos pueden fallar con onda modificada
Motores con compresor (como neveras), cargadores de baterías de herramientas, algunos equipos médicos y electrónica sensible pueden funcionar mal, calentarse de más, hacer ruido extra o directamente no arrancar con onda modificada.
Qué funciona bien con cualquiera de las dos
Cargadores de móvil y portátil, luces LED simples y resistencias puras (como un hervidor básico) suelen funcionar sin problema con onda modificada, porque no dependen de una forma de onda precisa para operar correctamente.
Qué elegir en la práctica
Casi todas las power stations orientadas a vanlife de gama media y alta ya incluyen inversor de onda pura de serie, precisamente porque la nevera de compresor es uno de los usos más habituales. Si ves una oferta de onda modificada notablemente más barata, revisa bien qué vas a conectar antes de decidirte por ahorrar.
Cómo comprobar qué onda tienes y qué margen necesitas
Muchas fichas técnicas dicen "inversor 1000 W" sin aclarar el tipo de onda. Antes de comprar o de conectar nada delicado, conviene verificarlo con tres pasos sencillos:
- Lee la etiqueta del equipo. Busca "pure sine wave", "onda sinusoidal pura" o la sigla THD. Un THD inferior al 3 % indica onda pura; una onda modificada suele rondar el 20-40 %.
- Mide con un multímetro True RMS. Un multímetro económico (no True RMS) puede marcar 20-30 V de más o de menos con onda modificada, así que si la lectura de 230 V sale rara, es una pista.
- Escucha el equipo. Un zumbido agudo en un cargador, en un ventilador o en una radio es el síntoma típico de onda modificada.
Potencia continua frente a potencia pico
Un inversor de 1000 W continuos puede anunciar 2000 W de pico, pero el pico solo aguanta fracciones de segundo (el arranque de un compresor, por ejemplo). Para dimensionar, suma la potencia continua de lo que usarás a la vez y deja un 20-25 % de margen. Los motores (nevera de compresor, taladro, aspiradora) pueden pedir entre 3 y 6 veces su potencia nominal durante el arranque.
| Aparato | Consumo típico | Pico de arranque |
|---|---|---|
| Portátil con cargador | 45-90 W | Sin pico relevante |
| Nevera de compresor 230 V | 60-100 W | 300-600 W |
| Cafetera de cápsulas | 1.200-1.450 W | Igual que el consumo |
| Taladro doméstico | 400-700 W | 1.500-2.500 W |
Lo que cuesta de verdad la diferencia
Entre un inversor de 1000 W de onda modificada y uno de onda pura suele haber unos 40-90 € de diferencia. Si en la furgoneta vas a conectar un portátil, un cargador de baterías de herramientas o equipos con motor, esa diferencia es una póliza barata. Si solo cargas móviles y luces, la onda modificada puede ser suficiente; aun así, es una decisión que se toma sabiendo lo que se conecta, no por defecto.
En resumen
Si vas a alimentar una nevera de compresor o cualquier aparato con motor, exige onda pura sin excepción. Para cargar solo electrónica de consumo básica, la onda modificada puede ahorrarte algo de dinero sin problemas reales.